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Impresiones de Déraciné en Madrid Games Week 2018

Déraciné

Antes de su lanzamiento el próximo 6 de Noviembre, Déraciné hizo una parada en Madrid Games Week 2018 para presentar una demo que pudimos probar, y de la que hoy os contamos nuestras impresiones.

Primera incursión de FromSoftware en la Realidad Virtual, y completamente alejado de otros desarrollos suyos como la saga Dark Souls, Bloodborne o el esperado Sekiro: Shadows Die Twice, Déraciné se trata de una aventura de puzzles en primera persona donde encarnamos a un espíritu invisible.

Evitando el terror, aunque pueda parecer lo contrario, el título apuesta por una experiencia narrativa en un ambiente sobrenatural, y pese a la existencia de espíritus, jamás busca generar miedo en el jugador. En su defecto, al menos en la demo, el tono general es melancólico y sosegado.

 

Un melancólico internado del siglo XIX

Aunque breve, y sin poder profundizar en la historia como nos hubiese gustado, nuestra toma de contacto con la demo nos permitió explorar el entorno e interactuar con objetos y NPCs.

Toda la acción tiene lugar en un internado del siglo XIX, representado con colores cálidos y desaturados, como si el paso del tiempo hubiese hecho mella sobre ellos. Una estética muy vistosa y que nos consiguió cautivar desde el primer momento.

Como sucede en otros juegos de VR, el desplazamiento no es natural sino producto de pequeños saltos (teleports). En este caso, además, limitado a través de puntos señalados en el mapa con un halo de color azul, lo que lacra un poco tanto la libre exploración como la inmersión.

La interacción con el juego se realiza mediante los mandos PlayStation Move, que actúan como nuestras manos en el juego. Con ellos podemos movernos, girar la cámara (también podemos hacerlo con la cabeza), manipular objetos y consultar nuestro reloj, cuya hora avanza según progresamos en el juego.

 

Déraciné Uvas Impresiones

 

Los puzzles y la presencia invisible

A modo de tutorial para familiar a los jugadores con los controles, al comenzar la demo se presenta un simple pero llamativo puzzle en el que debemos devolver a la vida una flor marchita en manos de una de las alumnas del internado.

Gracias a ello descubrimos que nuestro personaje posee la habilidad de absorber vida de unos elementos y devolvérsela a otros. Una mecánica muy interesante, y que puede inducir a la reflexión.

Tras este primer y simbólico rompecabezas, lo siguiente que debemos hacer es recopilar una serie de ingredientes culinarios. Para ello ya podemos explorar todo el internado, e incluso parte de los jardines exteriores.

Rápidamente nos llama la atención que los NPCs están congelados en el tiempo, recalcando así que no pertenecen a la misma dimensión que nosotros. Ellos son seres corpóreos, efímeros y por ello se refleja de distinta manera el paso del tiempo.

De la misma forma que el desplazamiento se indica con un haz azul, como antes comentamos, los pensamientos y eventos de los personajes se representan en tono anaranjado. Ya que somos invisibles, estar cerca de los personajes será fundamental, pues gran parte de la narrativa se desvelará escuchando sus conversaciones y pensamientos.

 

Una propuesta que promete

Si no se tuerce la senda marcada en esta demo, probablemente nos encontremos frente a otro de los imprescindibles del catálogo de PlayStation VR.

Simplista y calmado, Déraciné promete hacer las delicias de los amantes de experiencias narrativas profundas y atmósferas que propician la reflexión desde el primer momento. Cada pequeño detalle cuenta con su propia metáfora.

El paso del tiempo, la melancolía, la no pertenencia… Teniendo en cuenta que el título del juego significa ‘desarraigados’ en francés, nos planteamos lo siguiente: ¿Se siente desarraigado nuestro personaje por la disonancia entre sí mismo y el resto de seres que encuentra?

 

Gonzalo Conde
Amante de los videojuegos desde que jugué a Super Mario. Sonic fue el inicio y Final Fantasy el camino a seguir.